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Es muy importante que el destete de los cachorros se haga en forma gradual, de manera de acostumbrar su aparato digestivo a asimilar los nuevos alimentos.
La leche materna ha de ser el alimento exclusivo hasta aproximadamente las cuatro semanas de edad, y a partir de allí ir incorporando gradualmente los alimentos sólidos a la dieta de los perritos.
En caso de camadas grandes, o cuando la madre sufre algún riesgo de salud debido al amamantamiento de sus crías, el proceso del cambio de alimentación puede iniciarse antes.

Las primeras comidas sólidas se darán una vez al día durante los primeros 3 a 4 días, luego dos veces al día durante una semana, y una vez que los cachorros demanden más alimentos sólidos que leche materna, ya pueden suministrarse los mismos 4 veces al día. A esta altura, la madre de los perritos ya estará celebrando felizmente su independencia!

Es de vital importancia proveer un buen alimento balanceado exclusivo para cachorritos. Los alimentos para adultos o aquellos que dicen ser aptos para todas las edades del desarrollo, no cumplirán con los requerimientos nutricionales de los cachorros, lo que se traducirá luego en deficiencias o patologías óseas o de crecimiento.

Es también importante conocer el mecanismo de acción de los suplementos dietarios. Es muy común suministrar calcio a los cachorros para “fortalecer el desarrollo del esqueleto,” sin embargo, esto puede ser muchas veces más perjudicial que beneficioso. En la práctica veterinaria, son mucho más comunes las patologías de desarrollo debido a exceso de calcio, que aquellas debido a deficiencia del mismo. Sobre todo en perros de razas grandes.

Un buen alimento balanceado, formulado exclusivamente para cachorros en edad de destete, cubre los requerimentos de calcio y demás minerales de los perritos, y por ende, no necesita de suplementación. En caso de suministrar una dieta casera, es importante consultar con su veterinario de confianza acerca de los requerimientos nutricionales de su cachorro, y que éste le recete un suplemento en caso de que sea necesario, ya que ciertos factores como peso, grado de actividad, tamaño que alcanzará en la adultez, y estructura ósea, harán variar las necesidades mineralo-vitamínicas de su perrito.

A la hora de comenzar a acostumbrar a los cachorros al alimento sólido, es importante agregar agua tibia (no leche!) al balanceado y dejar reposar un momento, de manera que alcance una consistencia de papilla. El plato debe ser playo y poco profundo, y hay que tener paciencia pues les llevará a los perritos un par de días empezar a comer sin ensuciarse por completo. Gradualmente se reducirá el agua agregada al balanceado, hasta que los perritos se sientan cómodos comiendo el alimento seco. Sin embargo, alguno de los cachorros de la camada preferirá el alimento medianamente húmedo, y es probable que aún de adulto se rehúse a comer si la comida no ha sido remojada previamente.

Hay que tener en cuenta que ni bien los cachorros comiencen a ingerir alimentos sólidos, por más que la leche materna sea aún la fuente principal de alimentación, es importante poner a su disponibilidad un plato poco profundo con agua fresca que deberá ser renovada al menos tres veces al día.

El alimento para cachorros está indicado hasta aproximadamente el año de edad, a veces más, a veces menos, dependiendo principalmente de la raza de su perro. Una vez que alcance la adultez, habrá que cambiar a un alimento específico para su edad y grado de actividad, y deberá repetirse el proceso de cambio gradual, quitando un puñado de su alimento habitual y agregando un puñado del balanceado de adultos durante los primeros días, e ir reemplazando paulatinamente la fórmula para cachorros por la fórmula para perros adultos, hasta que al cabo de aproximadamente 10 días esté alimentándose exclusivamente del balanceado adecuado para esa nueva etapa.

GOLOSINAS: los cachorros son muy golosos, es importante no acostumbrarlos a consumir alimentos dulces o muy grasos, y tener cuidado con el exceso de carbohidratos. Para premiar a su cachorro lo ideal son las galletitas especialmente formuladas que sean compatibles con su alimento balanceado.
Una golosina más apetitosa de vez en cuando no hace daño, pero cuidado con los excesos!

En caso de un destete muy prematuro, existen diferentes fórmulas para alimentar a los cachorritos. Algunas vienen ya formuladas y se comercializan en tiendas de mascotas y veterinarias, pero también existe la posibilidad de prepararlas de forma casera.
Es muy importante tomarse un tiempo importante para alimentar a un cachorro muy pequeñito, hay que dejarlo que beba la fórmula a su ritmo, sin apresurarlo, y asegurarse que no se ahogue. Para eso es importante usar pequeños biberones especiales o cuentagotas, y alimentar al perrito sosteniéndolo en posición horizontal con el dorso hacia arriba, nunca al revés como si fuese un bebé humano.

Cuando el cachorro llegue a casa, debe asignársele un lugar propio para comer y dormir, y unos juguetes de los que pueda disponer cada vez que tenga ganas de jugar. Esto evitará que el perrito recorra la casa en busca de potenciales juguetes y destroce más de un artilugio del hogar o guardarropas.
Es importante acostumbrar al cachorro a usar collar y a caminar siendo guiado por una correa. Si no se acostumbra de pequeño, no lo hará de más grande. Lo mismo sucede con los paseos en coche.

Si su intención es no permitir que el perro se suba al sillón cuando sea adulto, no debe permitírselo ni una sola vez siendo cachorro, ya que con una vez que tenga permiso de subirse, no habrá nada ni nadie capaz de hacerlo bajar en ocasiones posteriores.
Establecer límites es parte de la buena crianza, y es muy importante para que el cachorro conozca los límites de sus derechos y para que aprenda quién es el jefe. Lo único que logrará al obedecer a los caprichos de su cachorro es fomentar un comportamiento desobediente, rebelde y demandante.

Es necesario aclararle al cachorro cuando hace algo mal, pero utilizar la forma correcta de reprimenda. Nunca se debe recurrir al castigo físico, ya que lo único que generará es que su perro le tema, y la sensación de miedo continuo genera reacciones de respuesta violenta. Con una reprimenda verbal, clara, breve, concisa y con el tono apropiado, es suficiente… por más que haya que repetirla muchas veces hasta que el cachorro aprenda.
Los perros aprenden por asociación, y le llevará el mismo tiempo asociar el hecho con el castigo tanto con reprimendas verbales como con reprimendas físicas.

Así como es importante corregir los malos hábitos de su cachorro, es también importante fomentar los buenos felicitando al animalito cada vez que hace algo bien, como por ejemplo, hacer sus necesidades  afuera en vez de sobre el piso de la sala, o aprender a sentarse cuando uno se lo pide.
Felicitarlo verbalmente e incluso darle una pequeña golosina de vez en cuando son formas efectivas de fomentar buenos hábitos.

VACUNACIONES

En este apartado hay que tener en cuenta varios factores, como por ejemplo el estado de salud del perrito, la zona donde vive, los animales con los que convive, etcétera.

Nunca ha de vacunarse un perrito que no se encuentre completamente sano y desparasitado, ya que las vacunas producen un estado temporal de inmunosupresión que hará que cualquier patógeno que esté incubando su cachorro encuentre un medio más propicio para desarrollarse y por lo tanto manifestar la enfermedad.
Es común que luego de la vacunación el perrito manifieste decaimiento e incluso algunas líneas de fiebre. Solamente hay que dejarlo tranquilo en un lugar tibio, alejado de ruidos o luces muy fuertes. Si el cuadro se mantiene por más de dos días, o presenta algún síntoma extraño como salivación profusa, lagrimeo o cuadros nerviosos, no dude en consultar a su veterinario cuanto antes.

Cada país tiene sus propias regulaciones acerca de las vacunas obligatorias que han de aplicarse, y cada región tiene una incidencia diferente de enfermedades infecciosas. Consulte con su veterinario o centro estatal de salud animal cuál es el plan de vacunación necesario para su mascota.

Últimamente se acostumbra a bañar a los cachorros más de lo necesario e inclusive más de lo que resulta saludable.
Un cachorro no debe ser bañado más de dos veces al mes, e incluso menos en algunas razas de piel sensible. Para mantenerlo limpio hay que recurrir a un cepillado frecuente (tan frecuente que el cachorro lo considere parte de su vida normal), utilizando un cepillo cuyas cerdas sean apropiadas de acuerdo al tipo de pelo. Esto no solamente evita que se formen nudos en el pelaje, sino que además elimina el polvo y los detritus celulares que resultan de la renovación normal de las capas superficiales de la epidermis.

En caso de realizar un baño mensual o quincenal, prestar excesiva atención a los oídos y nunca dejar que les entre agua. Bañar al cachorro con productos especiales para su tipo de piel y nunca con detergentes para vajilla o ropa,  o champú para humanos. En caso de no poseer un champú especial para el cachorro, lo ideal es utilizar un jabón neutro.
Es importante secar bien al animal luego del baño, ya que una piel húmeda es un excelente medio para el desarrollo de micosis y patologías cutáneas diversas.

Puede recurrirse cada tanto a productos para limpieza en seco, que se aplican y luego de dejarlos actuar un momento se retiran con un profundo cepillado, pero salvo que el animalito esté particularmente sucio, no llegan a ser necesarios si se dedican al menos 10 minutos diarios a la higiene del cachorro.
Estableciendo una rutina diaria de limpieza, el cachorro se acostumbrará rápidamente e incluso disfrutará del proceso.
Además del cepillado diario, es importante la limpieza de los oídos con un algodón limpio por el conducto auditivo externo (la parte interna de las orejas). En algunos perros con piel de tipo graso es común observar una sustancia negra recubriendo el oído, esto no es peligroso siempre y cuando no tenga un olor desagradable u ocasione que el cachorro se rasque más de lo normal o mantenga la cabeza ladeada para el lado de la oreja afectada.
Para una limpieza más profunda es recomendable acudir al veterinario pues una manipulación incorrecta puede provocar daños graves al oído, con mucho dolor y muy difíciles de tratar.

La parte interna de las patitas y la zona entre los dedos se limpia con un paño húmedo y luego con uno seco para quitar cualquier resto de humedad y evitar así patologías como micosis o eczemas. Las uñas deben cortarse solo si sobrepasan su longitud normal, y el corte debe ser realizado exclusivamente por un veterinario o un técnico. Cortar el dedo de un perrito al cortarle las uñas, es mucho más fácil de lo que parece, sobretodo en cachorros con uñas pigmentadas.

Los niños aman a los cachorros… y los cachorros aman a los niños, siempre y cuando éstos no los consideren un juguete.
Es importante enseñar a los niños a respetar al animalito; a dejarlo tranquilo cuando está comiendo o descansando, a no pasearlo en brazos excesivamente, a jugar sin hacerle daño….
Cuanto más se respete al cachorro, mejor vínculo generará éste con los miembros de la familia, lo que se traducirá más adelante en una relación más segura y en un cachorro más obediente, y evitará mordidas y comportamientos rebeldes innecesarios.

Una vez tomada la decisión de adoptar un cachorro, es importante tomar un tiempo en considerar que raza es la que más se adapta a sus condiciones de vida. Estas incluyen presupuesto, número de miembros de la familia, presencia de niños, ancianos o personas con necesidades especiales dentro del hogar que se compartirá con el animalito, tiempo que se le puede dedicar, espacio del que se dispone, necesidad o no de que sea guardián, etcétera

Es de vital importancia considerar la presencia de los niños en casa a la hora de elegir un cachorro. O al menos, la relación que tienen sus hijos con los animales.
Si bien el carácter del animal depende en gran parte de la crianza que se le imparte, hay razas cuyo comportamiento no compatibiliza con los niños y la experiencia puede en algún momento resultar desagradable o peligrosa. Personalmente no recomendaría razas como el Pitbull, Rottwailer, Chow Chow, Dogo Argentino, o Bull Terrier en un hogar con niños. No tiene ningún sentido tener un animal en casa con el que alguno de los miembros de la familia no se sienta perfectamente seguro.

Otras razas requieren mucho más espacio del que se piensa, o son excesivamente activos. Un Dálmata, por ejemplo, puede volver loca a una persona tranquila o sedentaria con su hiperactividad, al igual que un Fox Terrier o un Beagle.

El Pastor Alemán, el Labrador, el Golden Retriever, y todas las variedades de Teckel, por ejemplo, son razas excelentes para criar junto a los niños.

Las razas mestizas son difíciles de catalogar con respecto al carácter o comportamiento, sin embargo, debido a mi experiencia personal, son las que más fácilmente se adaptan a cualquier medio y las que menos enfermedades padecen. Personalmente, prefiero estos animalitos a cualquier raza definida, ya que han sido mis fieles compañeros por muchos años.

A pesar de las predisposiciones genéticas, cada cachorro es diferente y la forma de educarlo es lo que moldeará su carácter adulto. Si cree que su familia no está lista para criar un cachorro, es mejor esperar a estarlo antes de adoptar uno, u optar por otra mascota que se adapte mejor a sus condiciones de vida.

Una vez que esté decidido que raza adoptar, y la familia se encuentre frente a una camada de cachorritos ávidos por encontrar un nuevo hogar, la mejor forma de elegir al cachorro adecuado es…. dejar que el cachorro lo elija a usted. ;)

ENFERMEDADES

Un diagnóstico apropiado solo puede llevarse a cabo por un profesional especializado. No se confíe de experiencias de mascotas ajenas o artículos que leyó en la revista dominical: ante cualquier síntoma extraño de su mascota, acuda a su veterinario cuanto antes.

Un diagnóstico precoz permitirá realizar un tratamiento más corto y efectivo.